15 noviembre 2012

Al chico del videoclub.



Quieto.
No te muevas.
Quédate así,
desnudo y entero
Como tú eres. Como hemos sido.
Tumbado
sobre la calma
que te dí.
Cubierto con las sábanas
que empiezan a reconocer tu nombre.

Déjame
tomar  un plano secuencia
de este momento.
Para cuando venga a vernos,
a la conciencia
algún  invierno.

Que el tiempo
que nos queda
lo marquen los segundos
orgasmos.
Que sea igual de intenso
que lo de aquel hijo
nonato.
Que lo hagamos sin croma
y salgamos volando.

Pero no me des todo
el amor esta noche,
aparta besos a un lado
Mañana los envasaré
al vacío, que has dejado.
Que hicimos de un mes
el estío.
Y nos duró cien daños.


7 comentarios:

Aniña (@vampyevil) dijo...

siempre escribes bien pero este post es sublime!
besitos

Anónimo dijo...

¿vuelven efebos de cabellos dorados?

taciturna dijo...

Anónimo, esa pregunta va cargada con balas de pasado.

@josmanruiz dijo...

Precioso.

"Que hicimos de un mes
el estío.
Y nos duró cien daños".

Vaya remate. De ésos que apetece robar, a modo de sentimiento prestado ;-)

taciturna dijo...

Gracias Josman. Todo tuyo, pero devuélvemelo ;)

Daniel dijo...

Me encantó. Transmite mucho, pasión, dolor, amor y nostalgia.

taciturna dijo...

Gracias Daniel , me alegra que te haya llegado la esencia :)